El Bosque Sonoro es un espacio físico y un proyecto de carácter social y cultural cuyo objetivo es preservar el entorno de Mozota; asentar población; y generar oportunidades económicas al territorio a través de un tejido cultural, social y artístico que se desarrolle de forma sostenible. Como proyecto de innovación social y cultural, El Bosque Sonoro tiene su origen en Mozota, un pequeño y singular pueblo de la ribera del Huerva, con tan solo 120 habitantes, a 25km de Zaragoza. Un sueño colectivo que nació en plena pandemia en 2020 de la mano de 3 vecinos que quisieron, en momentos difíciles, recuperar un bonito bosque de ribera abandonado que, tiempos atrás, había sido lugar de juego y encuentro de las gentes del pueblo. Con esta iniciativa se abría luz a un espacio físico pero también a un proyecto de creación y esperanza para el futuro de la población, las asociaciones y proyectos del municipio.
Aquí es donde se celebra, desde hace 5 ediciones, el festival de música El Bosque Sonoro, que ha supuesto toda una revolución tanto para el pequeño pueblo aragonés como para gran parte de la comunidad, al convertirse en un referente nacional de evento cultural sostenible e innovador. En 2022, recibimos el premio en Bilbao a “Mejor Festival por Innovación” en los Premios Fest, estando nominados junto al Festival Cruilla de Barcelona y el BBK Bilbao; y durante tres años consecutivos (2020, 2021 y 2022) como Mejor Proyecto Cultural por la Fundación Contemporánea.
Gracias a este impulso, han surgido en el pueblo asociaciones con fines de carácter social, cultural y educativo que han ayudado a construir comunidad a su alrededor, una red de colaboración y el desarrollo del municipio: OCRE, la asociación dedicada al desarrollo de proyectos culturales con un coworking rural ubicado en el bosque; Entre Raíces del Huerva, la asociación que lidera el proyecto de formacion de Bosque Escuela para niños y niñas; Territorio Sisón, organización de eventos con un marcado carácter benéfico, reinvindicativo y social; y el primer Camping de Mozota, nuevos negocio rural emprendido por jóvenes del municipio.
Tras la tormenta del pasado 9 de junio en Mozota y buena parte de Aragón, el panorama que encontramos en el espacio natural de El Bosque Sonoro fue desolador. Las lluvias torrenciales ocasionaron graves daños en las infraestructuras, quedando anegados tanto el sendero como el resto de accesos a las zonas y espacios de uso común donde se desarrollan habitualmente nuestros encuentros y proyectos culturales. Organizamos esta campaña de financiación colectiva porque queremos seguir haciendo de este mágico lugar un espacio de encuentro y motor de nuevos proyectos culturales. El objetivo de la 1ª ronda (40 días) es reconstruir las zonas comunes que la tormenta ha destrozado y arreglar o reponer todo el material que se llevó por delante. Con la 2ª ronda (40 días), queremos asegurar la continuidad del proyecto e impulsar este lugar como un espacio comunitario de creación y desarrollo de proyectos culturales en el entorno rural.
Oinarrizko ezaugarriak eta helburuak
Hay dos objetivos principales por los que organizamos esta campaña de financiación colectiva.
En primer lugar, necesitamos cubrir los gastos derivados de los daños ocasionados tras las lluvias torrenciales del pasado 9 de junio. Las aportaciones que recibamos servirán para hacer frente a los gastos y necesidades que no pueden ser cubiertos por los seguros de cancelación y responsabilidad civil con los que contamos. Estos gastos corresponden a los días extra de trabajo de personal, montaje y desmontaje que no han podido acceder a las zonas afectadas en el tiempo que estaba previsto. Debemos limpiar, sustituir y reponer el material, así como acondicionar los terrenos con personal y maquinaria especializada. Igualmente, debemos rehabilitar y acondicionar el entorno de tal manera que estas lluvias no produzcan en el futuro tanto daño como el que han ocasionado.
Y en segundo lugar, queremos impulsar este lugar como un espacio comunitario de creación y desarrollo de proyectos culturales en el entorno rural. Necesitamos seguir mejorando y acabar de aislar los contenedores (Los Nidos) que sirven de zona de trabajo, camerinos y producción durante los eventos culturales y a su vez de espacio de trabajo compartido (co-working) para toda la población durante todo el año. Es motor y no debemos abandonarlo.
Una de las mejoras más importantes que podemos llevar a cabo es dotar de servicios el espacio de El Bosque Sonoro: acercar la luz de red y así poder realizar los eventos de forma sostenible, con menor impacto y en condiciones de seguridad. El día de las lluvias los generadores se apagaron por seguridad y nos quedamos sin luz durante toda la noche. Tener garantizado un suministro mínimo nos ayudaría en casos de emergencia, y facilitaría la realización de eventos culturales a bajo coste. Además, queremos entrar a formar parte de la comunidad energética de Mozota CEM, una cooperativa creada en el pueblo recientemente para ser autosuficientes en el consumo de energía y contribuir a sus beneficios sociales y medioambientales.
Zerk bultzatzen zaitu eta zeini zuzenduta dago proiektua
Queremos que El Bosque Sonoro sea un espacio de cultura comunitaria que sirva para una diversidad de propósitos y pertenezca, a su vez, a muchas personas. Esta campaña está dirigida a cualquier persona, empresa, institución o entidad que quiera formar parte de un proyecto que pone en valor la cultura, la creatividad, la sostenibilidad y la identidad rural.
Si alguna vez visitaste Mozota. Si has formado parte de la fauna de El Bosque Sonoro, ya sea como público, artista, o voluntariado en todas o en alguna de sus ediciones y eventos. O si simplemente has oído hablar del proyecto, y te encantaría venir y colaborar con su equipo.
Aldez aurreko esperientzia eta taldea
El Bosque Sonoro es una asociación sin ánimo de lucro fundada en 2020 por Víctor Domínguez, Octavio Benito y Cristian Barros, y registrada con número 01-Z-6060-2021 en el Registro Nacional de Asociaciones. Aunque su proyecto principal nació tras el confinamiento con el festival de mismo nombre, la asociación es un proyecto cultural y social nacido de la unión de los vecinos de este pequeño municipio zaragozano donde viven apenas 60 habitantes. Durante estos meses de pandemia, vieron una oportunidad para hacer algo bonito y significativo para su pueblo, buscando al mismo tiempo una oportunidad de desarrollo personal y profesional de un equipo de personas con una larga trayectoria vinculada a la gestión, la producción técnica y artística en el sector cultural.
No somos un festival. “Sólo queremos vivir en nuestro pueblo, trabajando en nuestro pueblo y pasarlo bien haciendo lo que nos gusta y mejor sabemos hacer. Huimos de lo macro, de los fondos de inversión y del cemento”.
Víctor Domínguez
Gestor y promotor cultural desde 2001, ha sido creador de pioneros e innovadores proyectos culturales en Aragón como El Bosque Sonoro, Brizna Festival, Doña Festival, Slap! Festival y director del reconocido centro cultural Las Armas en Zaragoza. Fundador de Desafinado Producciones y, desde hace 5 años, director de la Asociación OCRE, una organización dedicada al desarrollo y promoción de proyectos culturales y artísticos en el contexto rural y pequeños municipios. Su actividad se reparte por varios territorios aragoneses de las tres provincias y su actividad cultural abarca desde festivales de música, cine o danza a la programación de actividades de dinamización cultural. La asociación está compuesta por profesionales del sector de la cultura con un marcado carácter multidisciplinar con capacidad para la elaboración de propuestas desde las fases previas de anteproyecto, hasta la producción técnica, artística y comunicación de los resultados. Aspiran a transformar la economía, potenciar el crecimiento y favorecer la cohesión social y territorial en los municipios objeto de la muestra, así como reivindicar la cultura como derecho fundamental en zonas periféricas, manteniendo la identidad de los municipios y estableciendo modelos y espacios de creación cultural sostenibles, igualitarios e innovadores.
Cristian Barros Baquero
Ha desarrollado una carrera multifacética en los campos de la música y el sonido. Estudió turismo además de una formación musical completa en solfeo, piano, armonía y canto coral. Su trayectoria profesional comenzó en 1996 en la hostelería, donde se especializó en sonido, y posteriormente se consolidó como técnico de sonido en vivo y de estudio durante más de 20 años.
Como compositor y músico, ha sido miembro fundador de varias bandas, destacando El Polaco y Picore, con quienes ha realizado numerosos conciertos y grabaciones. También ha colaborado con otros proyectos como El Brindador, Bigott, Sweet Williams y Les Conches Velasques. Además, ha compuesto bandas sonoras para espectáculos de danza. Durante 25 años ha coordinado la producción de eventos, festivales y giras nacionales e internacionales con artistas como Loquillo, Gogol Bordello, Portishead y muchos más. Actualmente, sigue activo en la producción musical y la organización de eventos, aportando su vasta experiencia en la industria musical.
Octavio Benito
Educador Social con más de 23 años de experiencia en gestión de personas, es licenciado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza. Se formó como Terapeuta Gestalt en la Escuela de Psicoterapia Integrativa de Zaragoza Albor y actualmente cursa Psicología en la UNED. Ha complementado su formación con cursos sobre profesorado ante conductas disruptivas, equinoterapia, drogodependencias, trabajo en equipo en espacios residenciales, farmacología y salud mental, inteligencia emocional y técnicas de comunicación asertiva, y educación autodidacta. Profesionalmente, ha realizado intervención directa con menores, como educador y educador tutor, y ha formado parte de equipos de coordinación y de equipos educativos.
Para la creación de este proyecto la Asociación El Bosque Sonoro está colaborando con equipos de ingeniería, diseño, artistas, empresas de comunicación y marketing, empresas de construcción y muchas personas de los pueblos cercanos que colaboran y ayudan para que siga vivo El Bosque.